En el desarrollo del juicio al ex Presidente Alberto Fujimori, escucho a través de la televisión, decir con suma facilidad, tanto a los testigos como a los posibles implicados, que el jefe ordenaba, mandaba y decidía las acciones y operativos. Es común escuchar estás palabras a casi todos los involucrados en el juicio.
Tomando en cuenta la diferencia de escenarios, espacios, tiempos y personajes, encuentro cierto grado de similitud entre los protagonistas del juicio a Fujimori y el accionar de la mayoría de los jefes en al Administración Pública.
En el funcionamiento práctico de las instituciones del gobierno, es normal escuchar al superior, sobre todo a los jerarcas de alta dirección, decir “se debe hacer” o “en el informe dices aquello y lo firmas”, “cambia ese documento y pones lo que te he dicho”; casi siempre no hay respeto por la opinión del subalterno, el jefe siempre tiene la razón; de lo contrario, el trabajador público que no obedece cae en desgracia a merced de la autoridad y hasta es maltratado por los acólitos de ésta.
Este accionar entra en operatividad, sobre todo para los actos de corrupción, lógicamente que los máximos jefes casi nunca aparecen suscribiendo algún documento como memoranándms, oficios, directivas, resoluciones, guía de trabajo, etc., que los comprometan, generalmente figuran sus funcionarios de confianza o directivos de mando intermedio; claro, cuando no hay alternativa.
Los jefes, especialmente los de máxima jerarquía, amparados en el poder que ostentan, cuando sus requerimientos para favorecer a grupos económicos o de poder, a familiares o amigos, no son atendidos a plenitud, proceden entonces de manera dictatorial y sin respectar los derechos laborales, a sancionar al personal subalterno, para eso se valen de la Ley del Procedimiento Administrativo General, Ley Nº 27444.
Los jefes para cometer sus fechorías utilizan, entre otras, a la Ley citada, que en el Artículo 239º Faltas Administrativas, establece que: “Las autoridades y personal de las entidades, independiente de su régimen laboral o contractual, incurren en falta administrativa en el tramite de los procedimientos administrativos a su cargo y, por ende, son susceptibles de ser sancionados administrativamente con amonestación, suspensión, cese o destitución atendiendo a la gravedad de la falta, la reincidencia, el daño causado y la intencionalidad con que hayan actuado, en caso de: ...7. Dilatar el cumplimiento de mandatos superiores o administrativos o contradecir sus decisiones”.
El trabajador es sancionado sin piedad y hasta sujeto de burla, siempre se le amenaza de echarlo de su puesto de trabajo o de ser desplazado a zonas geográficas muy lejanas; por lo que en muchos casos éste tiene que ceder a las pretensiones y conductas corruptas de los jefes.
Posteriormente, cuando los actos de corrupción son detectados o denunciados, viene el órgano de control interno (auditoria interna) a efectuar las respectivas investigaciones, para lo cual se basa en pruebas certeras, en evidencias, en materialidades expresas; pero la llamada telefónica o la comunicación verbal no es una evidencia que se pueda contrastar, la corrupción difícilmente deja prueba, LA CORRUPCION NO DA FACTURA.
La auditoria culmina la investigación, determina responsabilidades administrativas, y si es el caso, recomienda las denuncias civiles y/o penales; le echan la culpa al que hizo el tramite, que muchas veces es el empleado del mas bajo rango o también al funcionario intermedio que tuvo la presión de firmar algún documento, que se convierte en evidencia; pero el cerebro, el principal responsable, como no firmo nada, no lo tocan ni con el pétalo de una rosa.
Sea administrativamente o en el siniestro Poder Judicial, el empleado público de menor categoría o el jefe de segundo nivel es sancionado, es declarado culpable dependiendo la envergadura del hecho cometido, pagando las culpas de los verdaderos responsables.
Lamentablemente, el servidor público en muchos casos no se atreve a denunciar dichos actos, porque la historia nos nuestra que aquél que denuncia a la corrupción termina siendo lapidado, en primer lugar por su entorno laboral, después por sus jefes y hasta culpable en el Poder Judicial, se acuerdan de las firmas falsas o lo del Tribunal Constitucional.
Si queremos avanzar en la lucha contra la corrupción, ésta necesariamente pasa por una verdadera protección al denunciante, pero no sólo protección sino premiación al servidor público que denuncia un acto de corrupción, que de comprobarse, es seguro que se detecta a los verdaderos responsables. Digo verdaderos, no sancionar solamente al último eslabón de la cadena, al más débil, al que no tiene protección o padrino; sino sancionar al autentico gángster de la corrupción.
Puede ayudar en esta titánica tarea de combatir a la corrupción sin compasión, la aprobación del Proyecto de Ley 00083/2006 “Ley de Protección del Denunciante”, documento que duerme placida y profundamente en alguna de las gavetas de los escritorios de nuestros congresistas de la República.
¡Ay, por Dios, porqué tanta inmisericordia!
sábado, 5 de abril de 2008
martes, 26 de febrero de 2008
Ay, Poder Judicial, que dolor tan intenso estremece nuestra conciencia
El Presidente del Poder Judicial, Doctor Francisco Távara, utiliza para veranear la casa de playa incautada al ex ministro del Interior y Defensa del régimen fujimorista, César Saucedo Sánchez, casa que esta asignada para facilitar las actividades del mal llamado Poder Judicial.
De acuerdo a la denuncia televisiva, el Presidente del Poder Judicial había utilizado la mencionada casa hasta en 6 oportunidades; expresando que "He ido siempre preocupado por la posesión de la casa y en una oportunidad fui con mi familia. Aprovechando, he ido en algunos fines de semana que tengo libres", La República 31.01.08.
Para nadie es un secreto que una de las instituciones públicas más desprestigiadas es el Poder Judicial. La historia del Perú demuestra sin cortapisa que la corrupción ha convertido a este Poder en una organización desprestigiada, en donde fluyen todos los males de la sociedad; pero uno es fundamental, justicia para los pobres nunca ha sido su virtud; en cambio los ricos y sus grandes estudios de abogados han obtenidos sentencias favorables que ni el más distraído de los seres mortales puede aceptar. Esto se debe que los manejadores de la justicia y el Poder Judicial son en esencia reaccionarios y anti pueblo.
Bueno pues, este Presidente del Poder Judicial no es la excepción a lo que normalmente ocurre en él; no reconoce que su accionar no es legal por donde se le mire, que su comportamiento no es ético, correcto ni moral, más, con su declaración este Señor se burla de la inteligencia del pueblo peruano.
El Dr. Távara convirtiéndose en un baluarte del cinismo, nos hace recordar que “El adjetivo se utiliza para señalar a una persona que muestra alguna forma de indeferencia por el esquema de valores aceptados socialmente, o por lo menos esto nos dice el diccionario, y agrega se define como desvergüenza en practicar o defender acciones censurables de que se identifique con cierto grado de impunidad”. El Cinismo y el Sujeto Político” de Osvaldo Umerez.
Pero no sólo es cinismo, sino también irónico; existen gruesos sectores de pobres del país que no tienen agua ni siquiera en sus casas, menos cuentan con casas de playa llenas de lujo; los pobres cuando sienten la necesidad de ir a la playa agarran su combis y sus carpas, y con mucho esfuerzo van a pasar un rato de esparcimiento y recreación, es decir con la suya.
Todo lo contrario de lo que posee y hace el Señor Távara, éste individuo tiene el mejor sueldo del Poder Judicial, cuenta a su disposición protección policial, vehículo a la puerta de su casa, gastos de representación y todas las gollerías que tiene por ser Presidente del Poder Judicial; que por la historia y la práctica más parecer ser el poder de la injusticia.
Contando con todo ello, en lugar de alquilar una casa playa, contratar un vehículo para que le lleve las pertenencias veraniegas y desplace a su querida familia; actúa exactamente de manera contraria, utiliza los bienes predispuestos al Poder Judicial en beneficio propio y de su aprovechada familia.
Está cínica e irónica persona demuestra que en la esencia de su conciencia, anidan verdaderos sentimientos de no justicia, refleja que por encima de los intereses del país está las sagradas pretensiones de él, de los suyos y su grupo social; al diablo la ética, la moral, la justicia jurídica y social, estás son banderas que no le quitan el sueño.
Por allí, algunos medios de comunicación, dicen que el Señor Távara será citado al Congreso de la República para que dé explicaciones a los congresistas y al país, otros diarios escriben que la Fiscalia de la Nación, está estudiando el caso para ver si procede alguna denuncia. Pero oh maravilla, no se escucha absolutamente nada, mejor dicho, todo esta pasando al olvido.
Ninguna autoridad ha salido a decir de manera enfática, valiente y decidida que el Señor Francisco Távara, no es un buen ejemplo para el Perú, que no tiene en la esencia de su espíritu un ápice de voluntad para luchar contra la corrupción, muy pocos han manifestado que este individuo no es un buen ejemplo de honestidad y transparencia, que su conducta constituye un grave obstáculo en la lucha contra la corrupción, tan venida a menos.
Con su conducta este personajillo está demostrando que con el poder que cuenta hace uso y abuso en beneficio propio y de su mezquino interés familiar; de los bienes del estado que están bajo custodia y que deberían estar servicio del bien público o a disposición de la lucha contra la corrupción.
Descubierta esta mala acción del señor Francisco Távara, por un canal de televisión, decimos que en este caso, la prensa ha cumplido con parte de su trabajo; corresponde a las autoridades competentes y a cada uno de nosotros continuar con la tarea de moralizar nuestro país, caso contrario perderemos la batalla.
Pero nuestra capacidad de respuesta es casi nula; entonces me asaltan un sinnúmero de interrogantes, es qué acaso la corrupción ya es parte de nuestras vidas, todos más o menos estamos contaminados de este virus, no nos importa el futuro del país, somos indiferentes ante la pobreza ética y moral de la sociedad peruana, todos tenemos rabo de paja ante la corrupción o es por demás desarrollar un combate directo contra este flagelo ya que cuando estemos en el lugar de ellos vamos a ser iguales o peores.
La lucha contra la corrupción, es dura y áspera, requiere de mujeres y hombres inmaculados y valientes, que se constituyan en la reserva moral de nuestra juventud y del futuro del Perú; definitivamente estos personajes que se venden por una casa de playa, por unos kilos de chifles o unos cuantos miles de dólares, no van a combatir la corrupción, al contrario estos personajes se convierten en serios obstáculos.
Estamos notificados que la lucha contra la corrupción depende de lo que hagan las personas honestas. ¡Manos a la obra!, no hay tiempo que perder que el camino es largo.
De acuerdo a la denuncia televisiva, el Presidente del Poder Judicial había utilizado la mencionada casa hasta en 6 oportunidades; expresando que "He ido siempre preocupado por la posesión de la casa y en una oportunidad fui con mi familia. Aprovechando, he ido en algunos fines de semana que tengo libres", La República 31.01.08.
Para nadie es un secreto que una de las instituciones públicas más desprestigiadas es el Poder Judicial. La historia del Perú demuestra sin cortapisa que la corrupción ha convertido a este Poder en una organización desprestigiada, en donde fluyen todos los males de la sociedad; pero uno es fundamental, justicia para los pobres nunca ha sido su virtud; en cambio los ricos y sus grandes estudios de abogados han obtenidos sentencias favorables que ni el más distraído de los seres mortales puede aceptar. Esto se debe que los manejadores de la justicia y el Poder Judicial son en esencia reaccionarios y anti pueblo.
Bueno pues, este Presidente del Poder Judicial no es la excepción a lo que normalmente ocurre en él; no reconoce que su accionar no es legal por donde se le mire, que su comportamiento no es ético, correcto ni moral, más, con su declaración este Señor se burla de la inteligencia del pueblo peruano.
El Dr. Távara convirtiéndose en un baluarte del cinismo, nos hace recordar que “El adjetivo se utiliza para señalar a una persona que muestra alguna forma de indeferencia por el esquema de valores aceptados socialmente, o por lo menos esto nos dice el diccionario, y agrega se define como desvergüenza en practicar o defender acciones censurables de que se identifique con cierto grado de impunidad”. El Cinismo y el Sujeto Político” de Osvaldo Umerez.
Pero no sólo es cinismo, sino también irónico; existen gruesos sectores de pobres del país que no tienen agua ni siquiera en sus casas, menos cuentan con casas de playa llenas de lujo; los pobres cuando sienten la necesidad de ir a la playa agarran su combis y sus carpas, y con mucho esfuerzo van a pasar un rato de esparcimiento y recreación, es decir con la suya.
Todo lo contrario de lo que posee y hace el Señor Távara, éste individuo tiene el mejor sueldo del Poder Judicial, cuenta a su disposición protección policial, vehículo a la puerta de su casa, gastos de representación y todas las gollerías que tiene por ser Presidente del Poder Judicial; que por la historia y la práctica más parecer ser el poder de la injusticia.
Contando con todo ello, en lugar de alquilar una casa playa, contratar un vehículo para que le lleve las pertenencias veraniegas y desplace a su querida familia; actúa exactamente de manera contraria, utiliza los bienes predispuestos al Poder Judicial en beneficio propio y de su aprovechada familia.
Está cínica e irónica persona demuestra que en la esencia de su conciencia, anidan verdaderos sentimientos de no justicia, refleja que por encima de los intereses del país está las sagradas pretensiones de él, de los suyos y su grupo social; al diablo la ética, la moral, la justicia jurídica y social, estás son banderas que no le quitan el sueño.
Por allí, algunos medios de comunicación, dicen que el Señor Távara será citado al Congreso de la República para que dé explicaciones a los congresistas y al país, otros diarios escriben que la Fiscalia de la Nación, está estudiando el caso para ver si procede alguna denuncia. Pero oh maravilla, no se escucha absolutamente nada, mejor dicho, todo esta pasando al olvido.
Ninguna autoridad ha salido a decir de manera enfática, valiente y decidida que el Señor Francisco Távara, no es un buen ejemplo para el Perú, que no tiene en la esencia de su espíritu un ápice de voluntad para luchar contra la corrupción, muy pocos han manifestado que este individuo no es un buen ejemplo de honestidad y transparencia, que su conducta constituye un grave obstáculo en la lucha contra la corrupción, tan venida a menos.
Con su conducta este personajillo está demostrando que con el poder que cuenta hace uso y abuso en beneficio propio y de su mezquino interés familiar; de los bienes del estado que están bajo custodia y que deberían estar servicio del bien público o a disposición de la lucha contra la corrupción.
Descubierta esta mala acción del señor Francisco Távara, por un canal de televisión, decimos que en este caso, la prensa ha cumplido con parte de su trabajo; corresponde a las autoridades competentes y a cada uno de nosotros continuar con la tarea de moralizar nuestro país, caso contrario perderemos la batalla.
Pero nuestra capacidad de respuesta es casi nula; entonces me asaltan un sinnúmero de interrogantes, es qué acaso la corrupción ya es parte de nuestras vidas, todos más o menos estamos contaminados de este virus, no nos importa el futuro del país, somos indiferentes ante la pobreza ética y moral de la sociedad peruana, todos tenemos rabo de paja ante la corrupción o es por demás desarrollar un combate directo contra este flagelo ya que cuando estemos en el lugar de ellos vamos a ser iguales o peores.
La lucha contra la corrupción, es dura y áspera, requiere de mujeres y hombres inmaculados y valientes, que se constituyan en la reserva moral de nuestra juventud y del futuro del Perú; definitivamente estos personajes que se venden por una casa de playa, por unos kilos de chifles o unos cuantos miles de dólares, no van a combatir la corrupción, al contrario estos personajes se convierten en serios obstáculos.
Estamos notificados que la lucha contra la corrupción depende de lo que hagan las personas honestas. ¡Manos a la obra!, no hay tiempo que perder que el camino es largo.
sábado, 2 de febrero de 2008
LA INJUSTICIA LABORAL
Son mellizos de 20 años de edad, se llaman Ángela y Julio, ambos estudian en la misma universidad. Ella, Ciencias de la Comunicación y en tanto él, Psicología. A ambos se les veía muy inquietos ya que la Universidad había decretado 90 días de vacaciones, lo que equivale a decir que no irán al centro de estudios hasta el martes 01 de abril de 2008.
Empecé a notar una gran preocupación en estos jóvenes, por quehacer en los tres meses de vacaciones estudiantiles; después de deliberar lo que podrían hacer, llegaron a la conclusión que debían buscar un trabajo decente y que pagaran bien. La primera indagación fue a través del Diario “El Comercio”, pero no les dio mucho resultado; luego procedieron a caminar varios días por la gran Lima, entre los Distritos de Pueblo Libre, Lince y Magdalena, querían algo cerca de su casa, para no gastar en pasajes.
Por fin encontraron algo, Ángela cerca del Mercado de Magdalena, en un chifa de unos chinos chinos, es decir, los dueños, esposa y esposo, son oriundos y crecidos en Asia, hablan muy poco el Idioma Español, ambos están entre 50 y 55 años de edad, también trabajan otros familiares de estos chinos, especialmente los cocineros. Es un chifa para sectores medios para abajo.
A Ángela, en la entrevista que sostuvo con la esposa, le dijeron que su tarea era atender a los comensales como moza; que debía estar siempre dispuesta a tratar bien a la clientela, desde las 11 de la mañana que ingresaba hasta las 12 de la noche, que salía. El sueldo era de S/. 90.00 semanal, S/.60.00 mensual., dada la necesidad, Ángela aceptó las reglas del juego impuestos por el mercado laboral globalizado.
Ella comenzó a trabajar, dándose con la ingrata sorpresa que también debía lavar platos, hacer limpieza de todo el chifa, incluyendo el baño, la cocina y las órdenes que le daban no eran de buena manera, eran gritos destemplados que salían de la boca de los chinos, que de paso tenían una apariencia no muy bien presentable. La salida del trabajo por supuesto no era a las 12 de la noche, la misma se prolonga hasta aproximadamente a la 1 de la mañana.
A pesar de estas incomodidades, Ángela llego al fin de la primera semana, le tocaba recibir su primer pago, ¡oh sorpresa! no era los S/. 90.00, sino S/. 80.00, le manifestaron que le iban a retener S/. 10.00 semanal en previsión, en caso decida renunciar antes de cumplido el mes. Por el dinero recibido no le hicieron firmar ningún recibo o boleta de pago. Estos chinos están bien globalizados, para ellos la boleta de pagos ya es arqueología.
De otro lado, Julio consiguió trabajo también, en un chifa, pero en la Avenida Garzón, éste tiene mejor presentación e infraestructura, los clientes pagan con tarjeta de crédito, llegan en camionetas 4x4, dejan propinas, un día tuvo hasta S/. 11.00 de propina, en cambio, a Ángela no le dejan propina, los clientes son misios.
A Julio, también le dijeron que el horario era desde las 11 del mediodía hasta las 12 de la noche, 6 días a la semana, a S/. 100.00, o sea, S/. 400.00 mensual. Igual que a Ángela, era para mozo, pero lava platos, hace de vigilante del local, cuida los vehículos de la clientela, atiende en las mesas a comensales, limpia y barre el local. Bueno con él si han cumplido con pagarle su sueldo completo, como lo acordado, pero sin firmar nada. Tampoco sale a las 12 de la noche, por supuesto; la globalización y la competitividad no lo permite, ¿No Señor Althaus?.
El actual Gobierno ha decretado que la Remuneración Mínima Vital es de S/. 550.00, por ocho horas diarias de trabajo, lo que viene a representar aproximadamente a razón de S/. 22.92 por día, vale decir, a S/. 2.86 por horas.
Estos jóvenes laboran como mínimo 13 horas diarias, pero solamente les pagan por ocho horas diarias. Los chinos dueños de los chifas, personajes de “Los Miserables” se quedan con mínimos 5 horas diarias. Las normas legales estipulan que después de la jornada laboral, cada hora extra tiene un pago adicional, mínimo del 25% más.
A Angelita, los chinos dueños del chifa le pagan S/. 190.00 menos que el mínimo legal, tampoco le abonan 5 horas diarias a S/. 2.86 cada una, lo que al mes da S/. 371.80, que sumado a los S/. 190.00 por menor pago, le están restando S/. 561.80 de lo que le corresponde.
A Julito, los otros chinos le están restando S/. 150.00 y además no le pagan 5 horas diarias a razón de S/.2.86 cada horas, lo que al mes da S/. 371.80, menos, en total le dejan de pagar de S/. 521.80.
Los chinos a Ángela sólo le abonan S/ 360.00 y le dejan de pagar S/. 561.80, a Julio le pagan S/. 400.00 y le retienen S/. 521.80, es decir, los dueños de cada chifa les retienen cada uno, más de lo que reciben estos jóvenes trabajadores y estudiantes.
Seguramente, que estos chinos, como muchos otros, tienen autos marca volvo o mercedes, poseen cuentas de ahorro y/o corriente en el extranjero, veranean en Asia o viven en las Casuarinas, se van de turismo al extranjero, sus hijos estudian en las universidades privadas más costosas del país, cenan con otros empresarios y asisten a la reuniones de los gremios empresariales, van a las recepciones de embajadas, toman lonche con propietarios de tv y radio, son asistidos por los Mariategui; pero se quedan con parte de los miserables sueldos que les pagan a sus trabajadores ¿Qué viva la Globalización?.
Los Vargas Llosa, los Althaus, los Oppenheimer, estarán sumamente contentos y felices que sus concepciones filosóficas, políticas y económicas, estén funcionando de mil maravillas en el mundo, ellos que pregonan a los cuatro vientos el catecismo del liberalismo globalizado y la flexibilización de la mano de obra, sentirán que luchar en aras de que los ricos sean más ricos, vale la pena y de paso, también gozan de los privilegios de economía reinante.
Finalmente, algo parecido pasa en una centro de salud de una céntrica avenida limeña. Un día tuve que hacer una visita para que el médico me revisara, después de consulta pase por la farmacia para adquirir medicina, llegando a caja escucho decir a la cajera que le decía a su compañera, que ya parara por que ya eran las 7 de la noche.
Entonces, le dije a la cajera, señorita mejor pues, cuando mas tiempo se queda le pagan mas por horas extras; la joven cual lince en su hábitat de inmediato contesta, mire señor, si me pagaran horas extras me quedaría hasta la media noche. Sorprendido exprese, si no le pagan horas extras, trabaje su horario normal, las horas 8 y vaya a descansar a su casa.
Mi sorpresa fue mayor al escuchar la siguiente respuesta, mire señor, nuestra hora de entrada es a las 8 de la mañana y la salida a las 7 de la noche, tenemos la obligación de regalarle a la Empresa dos horas diarias de trabajo y si no lo hacemos, sencillamente buscan un buen argumento legal para echarnos a la calle y los beneficios sociales, cuando los pagan, lo hacen cuando se les da la gana.
Y qué dice el sindicato, lo que escuche fue peor; los dueños, los gerentes, abogados y el servicio de vigilancia se han encargado de destruir cualquier intento de organización, no tenemos sindicatos, por eso hacen lo que quieren con nosotros.
Termino escribiendo, los Mártires de Chicago y nuestros valientes trabajadores que lucharon por las 8 horas, no descansan en paz.
Empecé a notar una gran preocupación en estos jóvenes, por quehacer en los tres meses de vacaciones estudiantiles; después de deliberar lo que podrían hacer, llegaron a la conclusión que debían buscar un trabajo decente y que pagaran bien. La primera indagación fue a través del Diario “El Comercio”, pero no les dio mucho resultado; luego procedieron a caminar varios días por la gran Lima, entre los Distritos de Pueblo Libre, Lince y Magdalena, querían algo cerca de su casa, para no gastar en pasajes.
Por fin encontraron algo, Ángela cerca del Mercado de Magdalena, en un chifa de unos chinos chinos, es decir, los dueños, esposa y esposo, son oriundos y crecidos en Asia, hablan muy poco el Idioma Español, ambos están entre 50 y 55 años de edad, también trabajan otros familiares de estos chinos, especialmente los cocineros. Es un chifa para sectores medios para abajo.
A Ángela, en la entrevista que sostuvo con la esposa, le dijeron que su tarea era atender a los comensales como moza; que debía estar siempre dispuesta a tratar bien a la clientela, desde las 11 de la mañana que ingresaba hasta las 12 de la noche, que salía. El sueldo era de S/. 90.00 semanal, S/.60.00 mensual., dada la necesidad, Ángela aceptó las reglas del juego impuestos por el mercado laboral globalizado.
Ella comenzó a trabajar, dándose con la ingrata sorpresa que también debía lavar platos, hacer limpieza de todo el chifa, incluyendo el baño, la cocina y las órdenes que le daban no eran de buena manera, eran gritos destemplados que salían de la boca de los chinos, que de paso tenían una apariencia no muy bien presentable. La salida del trabajo por supuesto no era a las 12 de la noche, la misma se prolonga hasta aproximadamente a la 1 de la mañana.
A pesar de estas incomodidades, Ángela llego al fin de la primera semana, le tocaba recibir su primer pago, ¡oh sorpresa! no era los S/. 90.00, sino S/. 80.00, le manifestaron que le iban a retener S/. 10.00 semanal en previsión, en caso decida renunciar antes de cumplido el mes. Por el dinero recibido no le hicieron firmar ningún recibo o boleta de pago. Estos chinos están bien globalizados, para ellos la boleta de pagos ya es arqueología.
De otro lado, Julio consiguió trabajo también, en un chifa, pero en la Avenida Garzón, éste tiene mejor presentación e infraestructura, los clientes pagan con tarjeta de crédito, llegan en camionetas 4x4, dejan propinas, un día tuvo hasta S/. 11.00 de propina, en cambio, a Ángela no le dejan propina, los clientes son misios.
A Julio, también le dijeron que el horario era desde las 11 del mediodía hasta las 12 de la noche, 6 días a la semana, a S/. 100.00, o sea, S/. 400.00 mensual. Igual que a Ángela, era para mozo, pero lava platos, hace de vigilante del local, cuida los vehículos de la clientela, atiende en las mesas a comensales, limpia y barre el local. Bueno con él si han cumplido con pagarle su sueldo completo, como lo acordado, pero sin firmar nada. Tampoco sale a las 12 de la noche, por supuesto; la globalización y la competitividad no lo permite, ¿No Señor Althaus?.
El actual Gobierno ha decretado que la Remuneración Mínima Vital es de S/. 550.00, por ocho horas diarias de trabajo, lo que viene a representar aproximadamente a razón de S/. 22.92 por día, vale decir, a S/. 2.86 por horas.
Estos jóvenes laboran como mínimo 13 horas diarias, pero solamente les pagan por ocho horas diarias. Los chinos dueños de los chifas, personajes de “Los Miserables” se quedan con mínimos 5 horas diarias. Las normas legales estipulan que después de la jornada laboral, cada hora extra tiene un pago adicional, mínimo del 25% más.
A Angelita, los chinos dueños del chifa le pagan S/. 190.00 menos que el mínimo legal, tampoco le abonan 5 horas diarias a S/. 2.86 cada una, lo que al mes da S/. 371.80, que sumado a los S/. 190.00 por menor pago, le están restando S/. 561.80 de lo que le corresponde.
A Julito, los otros chinos le están restando S/. 150.00 y además no le pagan 5 horas diarias a razón de S/.2.86 cada horas, lo que al mes da S/. 371.80, menos, en total le dejan de pagar de S/. 521.80.
Los chinos a Ángela sólo le abonan S/ 360.00 y le dejan de pagar S/. 561.80, a Julio le pagan S/. 400.00 y le retienen S/. 521.80, es decir, los dueños de cada chifa les retienen cada uno, más de lo que reciben estos jóvenes trabajadores y estudiantes.
Seguramente, que estos chinos, como muchos otros, tienen autos marca volvo o mercedes, poseen cuentas de ahorro y/o corriente en el extranjero, veranean en Asia o viven en las Casuarinas, se van de turismo al extranjero, sus hijos estudian en las universidades privadas más costosas del país, cenan con otros empresarios y asisten a la reuniones de los gremios empresariales, van a las recepciones de embajadas, toman lonche con propietarios de tv y radio, son asistidos por los Mariategui; pero se quedan con parte de los miserables sueldos que les pagan a sus trabajadores ¿Qué viva la Globalización?.
Los Vargas Llosa, los Althaus, los Oppenheimer, estarán sumamente contentos y felices que sus concepciones filosóficas, políticas y económicas, estén funcionando de mil maravillas en el mundo, ellos que pregonan a los cuatro vientos el catecismo del liberalismo globalizado y la flexibilización de la mano de obra, sentirán que luchar en aras de que los ricos sean más ricos, vale la pena y de paso, también gozan de los privilegios de economía reinante.
Finalmente, algo parecido pasa en una centro de salud de una céntrica avenida limeña. Un día tuve que hacer una visita para que el médico me revisara, después de consulta pase por la farmacia para adquirir medicina, llegando a caja escucho decir a la cajera que le decía a su compañera, que ya parara por que ya eran las 7 de la noche.
Entonces, le dije a la cajera, señorita mejor pues, cuando mas tiempo se queda le pagan mas por horas extras; la joven cual lince en su hábitat de inmediato contesta, mire señor, si me pagaran horas extras me quedaría hasta la media noche. Sorprendido exprese, si no le pagan horas extras, trabaje su horario normal, las horas 8 y vaya a descansar a su casa.
Mi sorpresa fue mayor al escuchar la siguiente respuesta, mire señor, nuestra hora de entrada es a las 8 de la mañana y la salida a las 7 de la noche, tenemos la obligación de regalarle a la Empresa dos horas diarias de trabajo y si no lo hacemos, sencillamente buscan un buen argumento legal para echarnos a la calle y los beneficios sociales, cuando los pagan, lo hacen cuando se les da la gana.
Y qué dice el sindicato, lo que escuche fue peor; los dueños, los gerentes, abogados y el servicio de vigilancia se han encargado de destruir cualquier intento de organización, no tenemos sindicatos, por eso hacen lo que quieren con nosotros.
Termino escribiendo, los Mártires de Chicago y nuestros valientes trabajadores que lucharon por las 8 horas, no descansan en paz.
domingo, 9 de diciembre de 2007
Conversando con taxista
Taxi, señor, voy al Centro de Lima, Jirón Junín a media cuadra de la Avenida Abancay, cuánto me cobra?, ya, le cobro S/. 13.00, entonces vamos. Podemos ir por la Colonial, si claro no tengo inconveniente, lo importante es llegar a mi cita.
Señor que mal que jugó la selección de fútbol, los ecuatorianos nos bailaron todo el partido, nada que ver Farfán, Pizarro, Acasiete, parecía que habían hecho una promesa que cumplían bien, de jugar a perder y así lo hicieron. Bueno le dije al taxista, no son sólo ellos, los jugadores, son los dirigentes los Burgas, los Woodman, la prensa, la crisis moral en que vive el país. El me contesta, entonces no tenemos salida, estamos rejodidos, como palo de gallinero.
Avanzábamos por la avenida La Colonial, el taxista con ganas de conversar, las combis haciendo carrera para ganar pasajeros; otros taxis, de miles de colores, los pocos ómnibuses, también corrían para pelearse para llevar a los de a pie. Los camioneros y autos particulares también pugnaban por salir de los atolladeros, ganar el mejor lugar en la pista, se escucha “concha de tu madre porqué te metes”, “mierda porqué no respetas”. El transporte público y privado es una verdadera trama cuyo escenario son las calles y pistas de nuestra gran ciudad.
Avanzando serenamente el taxista decía, la selección jugó bien mal, en los colegios del estado ya no se hace buena Educación Física, tampoco se practica el deporte como en años anteriores, estamos cada vez peor en fútbol y voley. Le decía claro, claro, solo les interesa el pueblo cuando les da ganancia. Sí, Sí.
Señor, yo tengo un amigo que es de una municipalidad, antes vivía tranquilo dedicado a su trabajo, pobre nomás era, pero se metió a la política; ahora ya tiene carro, chiquito pero tiene, a veces le hago taxi de noche a varios lugares llevando cajas, creo que son de leche, a diferentes casas, son su familia, una vez se le salió y dijo chau tía. Ah, también ya tiene otro canal, es una chiquilla, buenaza, mamacita, se le ve durita, media blanquita, los llevo a comer a buenos sitios, la chiquilla no es del barrio, en cambio su mujer es tía, como él, no pasa nada.
Después de un momento de quedarse callado y pensando un rato, me pregunta, tanto se gana en una municipalidad?, ya usa terno y a veces me da un centavito más para que no hable, claro le cuento a usted porque no lo conoce….. Hacía frío, comentan que es la Niña, el loquerío del público y conductores en pleno apogeo. El auto sigue avanzando, serían las 8:30 de la noche, el taxista hace un movimiento saca del bolsillo de su pantalón el celular y dice:
Alo, Humberto como estás…qué pasa…no pues?……no te pases… yo llegué cerca de las 10:30 de la noche, me vio tu prima Martha,,,,…..no, no digas eso, porque Rosa le va a decir a tu mujer que no dormites en mi casa…es que son mujeres…y, que no te habla………., mira cómprale un regalito o llevale un pollito, ojalá tengas suerte.,,,,,,, mira llego a las 10, te busco para conversar, chau, huevon, como te dejas ampayar…ya, ya, nos vemos, chau.
Ta que, mi amigo, el de la municipalidad, no ha ido a dormir a su casa y quiere decirle a su mujer que ha dormido en mi casa, le dije eso, por que su mujer le va a preguntar a mi mujer y ella le va a decir, que no, que no es cierto y yo voy a tener problemas con las dos por mentiroso.
Su señora ya sospecha, ahora que está en la municipalidad y tiene plata, ya se compra buena ropa, zapatos, corbatas, también se compra buenos olores y hasta se baña todos los días, ja, ja, ja. Que buena suerte que tiene Humberto, a mi me gustaría meterme a la política, para tener algo seguro, porque esto del taxi está jodido, es bien peligroso, te cuadran, hace dos años me robaron mi carrito, hasta ahora no lo recupero, este es alquilado 12 horas diarias, puerta libre. Te ponen papeletas, en el Callao es peor, ese pendejo de Kouri; le digo él ya no es Alcalde, pero él comenzó a poner sus carros con unos equipos que medían la velocidad y después la papeleta llega a tu casa…. El huevon que ahora es alcalde, ha seguido con lo mismo.
Le he pedido a Humberto que me busque un trabajito, por allí en la municipalidad, para dejar esta vaina del taxi, por que sólo sale para el día, ya me cansé de ser misio; claro que si me consigue chamba le voy a dar un buen regalo a mi amigo, por que le gusta la plata; Jefe ta que tener otra mujer sale caro, mire usted, un hotel más o menos S/. 30 soles, un cuarto de pollito cada uno S/. 7, igual un trago, puede ser cervecita, para ponerse en fa S/. 10.00 y un pollito para su casa S/. 20.00, sale más o menos S/. 80.00, cada vez y si es permanente sale más caro.
Y usted, donde trabaja?....le digo soy empleado público, laboro cerca de donde le tome el taxi; de inmediato arremete, gestula como si le hubiera dado cólico renal y pone su cara de suegra no querida; procede a preguntar airadamente, todos los empleados públicos son como mi amigo Humberto?, habla tan igual cuando uno reacciona ante la hediondez. No señor, todos no somos así, existen funcionarios públicos honestos, pulcros, trabajadores que sueñan con la grandeza del país, que no quieren a Burgas y congeneres, y estamos dispuestos a jugárnoslas por los más pobres.
No me engaña, está seguro, así decía Humberto, ahora es otro, ha cambiado bastante, se le ve más tranquilo, bien vestido, con carro y hasta con jerma joven y bonita, parece que ya no es el mismo. Sólo atine a decirle que no imite lo malo, que no se desanime, algún día cambiaremos, por supuesto, si nosotros queremos.
Eran cerca de las 21:30 horas, llegue a mi destino, baje del taxi, mientras esperaba a mi amiga en el Jr. Junín a media cuadra de la Avenida Abancay; la avalancha de pensamientos revolotean mi cerebro, mi cabeza la carcomía la idea de “meterse a la política para salir de pobre o hacerse más rico”, me pregunte ¿estamos tan mal de valores?, ¿qué ha sucedido en mi país?, ¿lograremos revertir este mal¿.
¿Qué hacemos?
Señor que mal que jugó la selección de fútbol, los ecuatorianos nos bailaron todo el partido, nada que ver Farfán, Pizarro, Acasiete, parecía que habían hecho una promesa que cumplían bien, de jugar a perder y así lo hicieron. Bueno le dije al taxista, no son sólo ellos, los jugadores, son los dirigentes los Burgas, los Woodman, la prensa, la crisis moral en que vive el país. El me contesta, entonces no tenemos salida, estamos rejodidos, como palo de gallinero.
Avanzábamos por la avenida La Colonial, el taxista con ganas de conversar, las combis haciendo carrera para ganar pasajeros; otros taxis, de miles de colores, los pocos ómnibuses, también corrían para pelearse para llevar a los de a pie. Los camioneros y autos particulares también pugnaban por salir de los atolladeros, ganar el mejor lugar en la pista, se escucha “concha de tu madre porqué te metes”, “mierda porqué no respetas”. El transporte público y privado es una verdadera trama cuyo escenario son las calles y pistas de nuestra gran ciudad.
Avanzando serenamente el taxista decía, la selección jugó bien mal, en los colegios del estado ya no se hace buena Educación Física, tampoco se practica el deporte como en años anteriores, estamos cada vez peor en fútbol y voley. Le decía claro, claro, solo les interesa el pueblo cuando les da ganancia. Sí, Sí.
Señor, yo tengo un amigo que es de una municipalidad, antes vivía tranquilo dedicado a su trabajo, pobre nomás era, pero se metió a la política; ahora ya tiene carro, chiquito pero tiene, a veces le hago taxi de noche a varios lugares llevando cajas, creo que son de leche, a diferentes casas, son su familia, una vez se le salió y dijo chau tía. Ah, también ya tiene otro canal, es una chiquilla, buenaza, mamacita, se le ve durita, media blanquita, los llevo a comer a buenos sitios, la chiquilla no es del barrio, en cambio su mujer es tía, como él, no pasa nada.
Después de un momento de quedarse callado y pensando un rato, me pregunta, tanto se gana en una municipalidad?, ya usa terno y a veces me da un centavito más para que no hable, claro le cuento a usted porque no lo conoce….. Hacía frío, comentan que es la Niña, el loquerío del público y conductores en pleno apogeo. El auto sigue avanzando, serían las 8:30 de la noche, el taxista hace un movimiento saca del bolsillo de su pantalón el celular y dice:
Alo, Humberto como estás…qué pasa…no pues?……no te pases… yo llegué cerca de las 10:30 de la noche, me vio tu prima Martha,,,,…..no, no digas eso, porque Rosa le va a decir a tu mujer que no dormites en mi casa…es que son mujeres…y, que no te habla………., mira cómprale un regalito o llevale un pollito, ojalá tengas suerte.,,,,,,, mira llego a las 10, te busco para conversar, chau, huevon, como te dejas ampayar…ya, ya, nos vemos, chau.
Ta que, mi amigo, el de la municipalidad, no ha ido a dormir a su casa y quiere decirle a su mujer que ha dormido en mi casa, le dije eso, por que su mujer le va a preguntar a mi mujer y ella le va a decir, que no, que no es cierto y yo voy a tener problemas con las dos por mentiroso.
Su señora ya sospecha, ahora que está en la municipalidad y tiene plata, ya se compra buena ropa, zapatos, corbatas, también se compra buenos olores y hasta se baña todos los días, ja, ja, ja. Que buena suerte que tiene Humberto, a mi me gustaría meterme a la política, para tener algo seguro, porque esto del taxi está jodido, es bien peligroso, te cuadran, hace dos años me robaron mi carrito, hasta ahora no lo recupero, este es alquilado 12 horas diarias, puerta libre. Te ponen papeletas, en el Callao es peor, ese pendejo de Kouri; le digo él ya no es Alcalde, pero él comenzó a poner sus carros con unos equipos que medían la velocidad y después la papeleta llega a tu casa…. El huevon que ahora es alcalde, ha seguido con lo mismo.
Le he pedido a Humberto que me busque un trabajito, por allí en la municipalidad, para dejar esta vaina del taxi, por que sólo sale para el día, ya me cansé de ser misio; claro que si me consigue chamba le voy a dar un buen regalo a mi amigo, por que le gusta la plata; Jefe ta que tener otra mujer sale caro, mire usted, un hotel más o menos S/. 30 soles, un cuarto de pollito cada uno S/. 7, igual un trago, puede ser cervecita, para ponerse en fa S/. 10.00 y un pollito para su casa S/. 20.00, sale más o menos S/. 80.00, cada vez y si es permanente sale más caro.
Y usted, donde trabaja?....le digo soy empleado público, laboro cerca de donde le tome el taxi; de inmediato arremete, gestula como si le hubiera dado cólico renal y pone su cara de suegra no querida; procede a preguntar airadamente, todos los empleados públicos son como mi amigo Humberto?, habla tan igual cuando uno reacciona ante la hediondez. No señor, todos no somos así, existen funcionarios públicos honestos, pulcros, trabajadores que sueñan con la grandeza del país, que no quieren a Burgas y congeneres, y estamos dispuestos a jugárnoslas por los más pobres.
No me engaña, está seguro, así decía Humberto, ahora es otro, ha cambiado bastante, se le ve más tranquilo, bien vestido, con carro y hasta con jerma joven y bonita, parece que ya no es el mismo. Sólo atine a decirle que no imite lo malo, que no se desanime, algún día cambiaremos, por supuesto, si nosotros queremos.
Eran cerca de las 21:30 horas, llegue a mi destino, baje del taxi, mientras esperaba a mi amiga en el Jr. Junín a media cuadra de la Avenida Abancay; la avalancha de pensamientos revolotean mi cerebro, mi cabeza la carcomía la idea de “meterse a la política para salir de pobre o hacerse más rico”, me pregunte ¿estamos tan mal de valores?, ¿qué ha sucedido en mi país?, ¿lograremos revertir este mal¿.
¿Qué hacemos?
sábado, 17 de noviembre de 2007
REFLEXIONES SOBRE LA CORRUPCION
El Presidente de INPE (Instituto Nacional Penitenciario), Señor Gustavo Carrión Zavala, mediante Resolución Presidencial Nº 681-2007-INPE/P, publicada en el Diario “El Peruano”, el día 24.10.207, impone sanción administrativa disciplinaria de destitución al Señor Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, agente penitenciario, ex encargado del Fondo para Pagos en Efectivo (FPPE).
Al destituido se le imputa haber recibido S/ 52,000.00 del entonces Administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, y presumiblemente haberlos entregado sin documentación sustentatoria a la Empresa proveedora de Alimentos RIDAMACE S.A. para la provisión de víveres y posterior preparación de alimentos, sin acreditar el uso y destino del dinero que recibió como custodia.
La citada Resolución, también contiene el descargo del destituido, que entre otras cosas, manifiesta que efectivamente recibió el dinero de manos del Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, en calidad de depósito hasta que el Director de Administración lo disponga y el 16 de octubre de 1996, el Director General de Administración Rolando Falcón Bornaz, dispuso la entrega de S/. 40,000.00 al Gerente General de la Empresa RIDAMACE S.A. con cargo a entregar factura, la misma, que según señala, debía ser entregada al administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho; asimismo, el dinero restante (S/. 12,000.00) debía ser entregado en su totalidad a la Empresa RIDAMACE SA. conforme lo había dispuesto el indicado funcionario.
Dicha Resolución Presidencial centra la responsabilidad en la persona de Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, para nada se refiere al Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, al ex Administrador Rolando Falcón Bornaz y a la Jefa de Tesorería. Tampoco se hace referencia la Empresa RIDAMACE S.A, esto hace suponer que a los no mencionados es esta disposición se les está haciendo el respectivo proceso penal y/o civil en el Poder Judicial.
Respecto a la utilización de los S/. 52,000.00, materia de la Resolución Presidencial, se merece hacer alguna reflexión; estos luctuosos hechos sucedieron en el año 1996, año que se ubican dentro del periodo de la corrupción generalizada del país y quizá la más grande de la historia republicana.
Como hoy todos sabemos la corrupción política, económica y administrativa estaba en pleno apogeo; cual pulpo que tiene atenazada a su presa, este cáncer así tenía copada todas las esferas de la sociedad peruana.
Seguramente, Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, tiene mucha culpa por entregar el dinero, los S/. 52,000.00, sin respectar los procedimientos administrativos establecidos en las normas legales y no requerir del proveedor la documentación sustentatoria del gasto efectuado. No se trata de exculparlo de las malas acciones protagonizadas por este personaje; sino de ubicarlo dentro de su real dimensión.
Pero, es para ponerse a reflexionar un poco; un humilde trabajador público, un técnico pagador, un apellidado Pfari Sahuararua, sin respaldo de nadie, abandonado a su suerte, de la manera más amable, cortés, responsable y hasta con cierto grado de temor; se dirija a su Jefe máximo o a su Director de Administración o a su jefe inmediato, el Jefe de Tesorería y les diga: “Señores, lo siento pero no es procedente que le entregue al proveedor el dinero que tengo en mi poder sin la respectiva factura y además, tengan presente que no se ha realizado ningún proceso de selección; por lo tanto, es imposible que le pueda entregar los S/. 52,000.00 a la Empresa RIDAMACE S.A.”
No me imagino esta escena, parecería una película de ciencia ficción o más de terror, no lo veo al pobre Pfari Sahuararua, palideciendo, tratando de dar un no a los jefes y explicando los argumentos de su decisión. No me imagino que un pobre trabajador sin siquiera protección sindical, con los derechos laborales y humanos violentados, con un entorno nacional en el que la vida del pobre no vale un centavo, tuviera la valentía o se diera el “lujo” de responder en forma negativa a los requerimientos de sus jefes.
Si Pfari Sahuararua no hubiera estado comprometido en la corrupción, se hubiera opuesto, de seguro que el pobre cholo hubiera salido por la ventana, lanzado a patadas, su familia amenazada o hubiese terminado encerrado en una de esas miserables celdas del establecimiento penitenciario en que trabajaba. Seguramente terminaba en la calle trabajando como de taxista, de vendedor ambulante, o mendigando un nuevo trabajo o se hubiera tenido que ir al extranjero de ilegal a limpiar baño a los gringos.
A nivel mundial y en el Perú en particular, para estudiar, determinar, perseguir y sancionar a la corrupción se debe tomar en cuenta un hecho de importante relevancia; me refiero que la conducta corrupta siempre parte de los funcionarios cierta jerarquía, son quienes se encargan de someter o comprometer a los trabajadores de menor rango. Pero de estos funcionarios, los principales instigadores son los jefes máximos o también llamados, titulares de pliego de las entidades públicas.
Casi siempre estos jefes no aparecen directamente, siempre se valen de funcionarios de su absoluta confianza, su círculo más íntimo, siendo éstos los encargados de conducir en forma personal que los actos de corrupción se realicen hasta que los requerimientos del jefe institucional se satisfagan plenamente.
Uno de estos personajes generalmente es el director general de administración, encargado de la administración de los recursos económicos, financieros, humanos y materiales de la institución pública; para lograr su cometido utiliza la persuasión o en su defecto la intimidación, el grito o la amenaza, cuando el servidor de menor nivel no quiere ser participe de esas malas artes. Claro que cuando la corrupción es descubierta el Jefe máximo siempre sale ileso, siendo el Director de Administración el que pone el pecho y el asesor jurídico el que lo limpia de todo proceso legal.
En otros casos, pero muy excepcionalmente, el jefe institucional acciona en forma directa con el involucrado, presionándolo pero de manera diplomática planteando la ejecución de actividad ilícita de manera indirecta, tratando de persuadirlo cuando éste se resiste. En estos casos casi siempre utiliza palabras suaves como “ayúdame a solucionar este tema” o “tengo un amigo que quiere venderle a la entidad” o “ve que puedes hacer por este señor”, etc. Claro que, entre líneas, está forma de dirigirse al subalterno es un orden que debe cumplirse.
En el combate a la corrupción, el país avanzaría mucho más sí aprobará en el corto plazo aprobará el Proyecto de Ley N° 00083/2006 “Ley de Protección del Denunciante” presentado por la Contraloría General de la República, en el año 2006; proyecto que a la fecha ha seguido el siguiente trámite:
- 31/08/2006 Dispensado del Trámite de Comisión - Ac. N° 10-2006-2007/Junta de Portavoces-CR.
- 31/08/2006 Orden del Día - 1/4 intermedio.
-07-08-2006 1/4 intermedio
-14/09/2006 Pasa a... Fiscalización y Contraloría - a pedido de Pdte. Comisión Fiscalización Sr. Reymundo M.
-14/09/2006 Pasa a... Justicia y Derechos Humanos
-14/09/2006 En comisión Fiscalización y Contraloría
-14/09/2006 En comisión Justicia y Derechos Humanos – Fiscalización
- 06/10/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Fiscalización y Contraloría Unanimidad
- Falta dict. Justicia.-En Agenda: 24.10.06.
- 26/10/2006 Orden del Día - Pendiente dictamen Justicia
- 21/11/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Justicia y Derechos Humanos Mayoría
- En Agenda: 21.11.06./30-11-06 1/4 intermedio
Es de suma importancia que el país cuente con una ley de protección del denunciante, ya que muchos servidores de la Administración Pública, así como del público usuario, conocen muy de cerca actos de corrupción y muchas veces no sólo conocen sino que se ven obligados a ser participes de éstos, por temor a perder la posición laboral lograda y en el caso del proveedor, a perder la oportunidad de seguir vendiendo bienes y servicios.
Seguramente, que en el aparato estatal habrán muchos Pfari Sahuararua, que por temor, compromiso o por ganarse alguito se verán comprometidos en la corrupción; pero tampoco tendrán la opción de denunciar la corruptela, por que se encuentran desguarnecidos sin ningún amparo legal que los pueda proteger a ellos y su familia.
Al destituido se le imputa haber recibido S/ 52,000.00 del entonces Administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, y presumiblemente haberlos entregado sin documentación sustentatoria a la Empresa proveedora de Alimentos RIDAMACE S.A. para la provisión de víveres y posterior preparación de alimentos, sin acreditar el uso y destino del dinero que recibió como custodia.
La citada Resolución, también contiene el descargo del destituido, que entre otras cosas, manifiesta que efectivamente recibió el dinero de manos del Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, en calidad de depósito hasta que el Director de Administración lo disponga y el 16 de octubre de 1996, el Director General de Administración Rolando Falcón Bornaz, dispuso la entrega de S/. 40,000.00 al Gerente General de la Empresa RIDAMACE S.A. con cargo a entregar factura, la misma, que según señala, debía ser entregada al administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho; asimismo, el dinero restante (S/. 12,000.00) debía ser entregado en su totalidad a la Empresa RIDAMACE SA. conforme lo había dispuesto el indicado funcionario.
Dicha Resolución Presidencial centra la responsabilidad en la persona de Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, para nada se refiere al Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, al ex Administrador Rolando Falcón Bornaz y a la Jefa de Tesorería. Tampoco se hace referencia la Empresa RIDAMACE S.A, esto hace suponer que a los no mencionados es esta disposición se les está haciendo el respectivo proceso penal y/o civil en el Poder Judicial.
Respecto a la utilización de los S/. 52,000.00, materia de la Resolución Presidencial, se merece hacer alguna reflexión; estos luctuosos hechos sucedieron en el año 1996, año que se ubican dentro del periodo de la corrupción generalizada del país y quizá la más grande de la historia republicana.
Como hoy todos sabemos la corrupción política, económica y administrativa estaba en pleno apogeo; cual pulpo que tiene atenazada a su presa, este cáncer así tenía copada todas las esferas de la sociedad peruana.
Seguramente, Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, tiene mucha culpa por entregar el dinero, los S/. 52,000.00, sin respectar los procedimientos administrativos establecidos en las normas legales y no requerir del proveedor la documentación sustentatoria del gasto efectuado. No se trata de exculparlo de las malas acciones protagonizadas por este personaje; sino de ubicarlo dentro de su real dimensión.
Pero, es para ponerse a reflexionar un poco; un humilde trabajador público, un técnico pagador, un apellidado Pfari Sahuararua, sin respaldo de nadie, abandonado a su suerte, de la manera más amable, cortés, responsable y hasta con cierto grado de temor; se dirija a su Jefe máximo o a su Director de Administración o a su jefe inmediato, el Jefe de Tesorería y les diga: “Señores, lo siento pero no es procedente que le entregue al proveedor el dinero que tengo en mi poder sin la respectiva factura y además, tengan presente que no se ha realizado ningún proceso de selección; por lo tanto, es imposible que le pueda entregar los S/. 52,000.00 a la Empresa RIDAMACE S.A.”
No me imagino esta escena, parecería una película de ciencia ficción o más de terror, no lo veo al pobre Pfari Sahuararua, palideciendo, tratando de dar un no a los jefes y explicando los argumentos de su decisión. No me imagino que un pobre trabajador sin siquiera protección sindical, con los derechos laborales y humanos violentados, con un entorno nacional en el que la vida del pobre no vale un centavo, tuviera la valentía o se diera el “lujo” de responder en forma negativa a los requerimientos de sus jefes.
Si Pfari Sahuararua no hubiera estado comprometido en la corrupción, se hubiera opuesto, de seguro que el pobre cholo hubiera salido por la ventana, lanzado a patadas, su familia amenazada o hubiese terminado encerrado en una de esas miserables celdas del establecimiento penitenciario en que trabajaba. Seguramente terminaba en la calle trabajando como de taxista, de vendedor ambulante, o mendigando un nuevo trabajo o se hubiera tenido que ir al extranjero de ilegal a limpiar baño a los gringos.
A nivel mundial y en el Perú en particular, para estudiar, determinar, perseguir y sancionar a la corrupción se debe tomar en cuenta un hecho de importante relevancia; me refiero que la conducta corrupta siempre parte de los funcionarios cierta jerarquía, son quienes se encargan de someter o comprometer a los trabajadores de menor rango. Pero de estos funcionarios, los principales instigadores son los jefes máximos o también llamados, titulares de pliego de las entidades públicas.
Casi siempre estos jefes no aparecen directamente, siempre se valen de funcionarios de su absoluta confianza, su círculo más íntimo, siendo éstos los encargados de conducir en forma personal que los actos de corrupción se realicen hasta que los requerimientos del jefe institucional se satisfagan plenamente.
Uno de estos personajes generalmente es el director general de administración, encargado de la administración de los recursos económicos, financieros, humanos y materiales de la institución pública; para lograr su cometido utiliza la persuasión o en su defecto la intimidación, el grito o la amenaza, cuando el servidor de menor nivel no quiere ser participe de esas malas artes. Claro que cuando la corrupción es descubierta el Jefe máximo siempre sale ileso, siendo el Director de Administración el que pone el pecho y el asesor jurídico el que lo limpia de todo proceso legal.
En otros casos, pero muy excepcionalmente, el jefe institucional acciona en forma directa con el involucrado, presionándolo pero de manera diplomática planteando la ejecución de actividad ilícita de manera indirecta, tratando de persuadirlo cuando éste se resiste. En estos casos casi siempre utiliza palabras suaves como “ayúdame a solucionar este tema” o “tengo un amigo que quiere venderle a la entidad” o “ve que puedes hacer por este señor”, etc. Claro que, entre líneas, está forma de dirigirse al subalterno es un orden que debe cumplirse.
En el combate a la corrupción, el país avanzaría mucho más sí aprobará en el corto plazo aprobará el Proyecto de Ley N° 00083/2006 “Ley de Protección del Denunciante” presentado por la Contraloría General de la República, en el año 2006; proyecto que a la fecha ha seguido el siguiente trámite:
- 31/08/2006 Dispensado del Trámite de Comisión - Ac. N° 10-2006-2007/Junta de Portavoces-CR.
- 31/08/2006 Orden del Día - 1/4 intermedio.
-07-08-2006 1/4 intermedio
-14/09/2006 Pasa a... Fiscalización y Contraloría - a pedido de Pdte. Comisión Fiscalización Sr. Reymundo M.
-14/09/2006 Pasa a... Justicia y Derechos Humanos
-14/09/2006 En comisión Fiscalización y Contraloría
-14/09/2006 En comisión Justicia y Derechos Humanos – Fiscalización
- 06/10/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Fiscalización y Contraloría Unanimidad
- Falta dict. Justicia.-En Agenda: 24.10.06.
- 26/10/2006 Orden del Día - Pendiente dictamen Justicia
- 21/11/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Justicia y Derechos Humanos Mayoría
- En Agenda: 21.11.06./30-11-06 1/4 intermedio
Es de suma importancia que el país cuente con una ley de protección del denunciante, ya que muchos servidores de la Administración Pública, así como del público usuario, conocen muy de cerca actos de corrupción y muchas veces no sólo conocen sino que se ven obligados a ser participes de éstos, por temor a perder la posición laboral lograda y en el caso del proveedor, a perder la oportunidad de seguir vendiendo bienes y servicios.
Seguramente, que en el aparato estatal habrán muchos Pfari Sahuararua, que por temor, compromiso o por ganarse alguito se verán comprometidos en la corrupción; pero tampoco tendrán la opción de denunciar la corruptela, por que se encuentran desguarnecidos sin ningún amparo legal que los pueda proteger a ellos y su familia.
REFLEXIONES SOBRE LA CORRUPCION
El Presidente de INPE (Instituto Nacional Penitenciario), Señor Gustavo Carrión Zavala, mediante Resolución Presidencial Nº 681-2007-INPE/P, publicada en el Diario “El Peruano”, el día 24.10.207, impone sanción administrativa disciplinaria de destitución al Señor Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, agente penitenciario, ex encargado del Fondo para Pagos en Efectivo (FPPE).
Al destituido se le imputa haber recibido S/ 52,000.00 del entonces Administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, y presumiblemente haberlos entregado sin documentación sustentatoria a la Empresa proveedora de Alimentos RIDAMACE S.A. para la provisión de víveres y posterior preparación de alimentos, sin acreditar el uso y destino del dinero que recibió como custodia.
La citada Resolución, también contiene el descargo del destituido, que entre otras cosas, manifiesta que efectivamente recibió el dinero de manos del Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, en calidad de depósito hasta que el Director de Administración lo disponga y el 16 de octubre de 1996, el Director General de Administración Rolando Falcón Bornaz, dispuso la entrega de S/. 40,000.00 al Gerente General de la Empresa RIDAMACE S.A. con cargo a entregar factura, la misma, que según señala, debía ser entregada al administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho; asimismo, el dinero restante (S/. 12,000.00) debía ser entregado en su totalidad a la Empresa RIDAMACE SA. conforme lo había dispuesto el indicado funcionario.
Dicha Resolución Presidencial centra la responsabilidad en la persona de Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, para nada se refiere al Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, al ex Administrador Rolando Falcón Bornaz y a la Jefa de Tesorería. Tampoco se hace referencia la Empresa RIDAMACE S.A, esto hace suponer que a los no mencionados es esta disposición se les está haciendo el respectivo proceso penal y/o civil en el Poder Judicial.
Respecto a la utilización de los S/. 52,000.00, materia de la Resolución Presidencial, se merece hacer alguna reflexión; estos luctuosos hechos sucedieron en el año 1996, año que se ubican dentro del periodo de la corrupción generalizada del país y quizá la más grande de la historia republicana.
Como hoy todos sabemos la corrupción política, económica y administrativa estaba en pleno apogeo; cual pulpo que tiene atenazada a su presa, este cáncer así tenía copada todas las esferas de la sociedad peruana.
Seguramente, Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, tiene mucha culpa por entregar el dinero, los S/. 52,000.00, sin respectar los procedimientos administrativos establecidos en las normas legales y no requerir del proveedor la documentación sustentatoria del gasto efectuado. No se trata de exculparlo de las malas acciones protagonizadas por este personaje; sino de ubicarlo dentro de su real dimensión.
Pero, es para ponerse a reflexionar un poco; un humilde trabajador público, un técnico pagador, un apellidado Pfari Sahuararua, sin respaldo de nadie, abandonado a su suerte, de la manera más amable, cortés, responsable y hasta con cierto grado de temor; se dirija a su Jefe máximo o a su Director de Administración o a su jefe inmediato, el Jefe de Tesorería y les diga: “Señores, lo siento pero no es procedente que le entregue al proveedor el dinero que tengo en mi poder sin la respectiva factura y además, tengan presente que no se ha realizado ningún proceso de selección; por lo tanto, es imposible que le pueda entregar los S/. 52,000.00 a la Empresa RIDAMACE S.A.”
No me imagino esta escena, parecería una película de ciencia ficción o más de terror, no lo veo al pobre Pfari Sahuararua, palideciendo, tratando de dar un no a los jefes y explicando los argumentos de su decisión. No me imagino que un pobre trabajador sin siquiera protección sindical, con los derechos laborales y humanos violentados, con un entorno nacional en el que la vida del pobre no vale un centavo, tuviera la valentía o se diera el “lujo” de responder en forma negativa a los requerimientos de sus jefes.
Si Pfari Sahuararua no hubiera estado comprometido en la corrupción, se hubiera opuesto, de seguro que el pobre cholo hubiera salido por la ventana, lanzado a patadas, su familia amenazada o hubiese terminado encerrado en una de esas miserables celdas del establecimiento penitenciario en que trabajaba. Seguramente terminaba en la calle trabajando como de taxista, de vendedor ambulante, o mendigando un nuevo trabajo o se hubiera tenido que ir al extranjero de ilegal a limpiar baño a los gringos.
A nivel mundial y en el Perú en particular, para estudiar, determinar, perseguir y sancionar a la corrupción se debe tomar en cuenta un hecho de importante relevancia; me refiero que la conducta corrupta siempre parte de los funcionarios cierta jerarquía, son quienes se encargan de someter o comprometer a los trabajadores de menor rango. Pero de estos funcionarios, los principales instigadores son los jefes máximos o también llamados, titulares de pliego de las entidades públicas.
Casi siempre estos jefes no aparecen directamente, siempre se valen de funcionarios de su absoluta confianza, su círculo más íntimo, siendo éstos los encargados de conducir en forma personal que los actos de corrupción se realicen hasta que los requerimientos del jefe institucional se satisfagan plenamente.
Uno de estos personajes generalmente es el director general de administración, encargado de la administración de los recursos económicos, financieros, humanos y materiales de la institución pública; para lograr su cometido utiliza la persuasión o en su defecto la intimidación, el grito o la amenaza, cuando el servidor de menor nivel no quiere ser participe de esas malas artes. Claro que cuando la corrupción es descubierta el Jefe máximo siempre sale ileso, siendo el Director de Administración el que pone el pecho y el asesor jurídico el que lo limpia de todo proceso legal.
En otros casos, pero muy excepcionalmente, el jefe institucional acciona en forma directa con el involucrado, presionándolo pero de manera diplomática planteando la ejecución de actividad ilícita de manera indirecta, tratando de persuadirlo cuando éste se resiste. En estos casos casi siempre utiliza palabras suaves como “ayúdame a solucionar este tema” o “tengo un amigo que quiere venderle a la entidad” o “ve que puedes hacer por este señor”, etc. Claro que, entre líneas, está forma de dirigirse al subalterno es un orden que debe cumplirse.
En el combate a la corrupción, el país avanzaría mucho más sí aprobará en el corto plazo aprobará el Proyecto de Ley N° 00083/2006 “Ley de Protección del Denunciante” presentado por la Contraloría General de la República, en el año 2006; proyecto que a la fecha ha seguido el siguiente trámite:
- 31/08/2006 Dispensado del Trámite de Comisión - Ac. N° 10-2006-2007/Junta de Portavoces-CR.
- 31/08/2006 Orden del Día - 1/4 intermedio.
-07-08-2006 1/4 intermedio
-14/09/2006 Pasa a... Fiscalización y Contraloría - a pedido de Pdte. Comisión Fiscalización Sr. Reymundo M.
-14/09/2006 Pasa a... Justicia y Derechos Humanos
-14/09/2006 En comisión Fiscalización y Contraloría
-14/09/2006 En comisión Justicia y Derechos Humanos – Fiscalización
- 06/10/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Fiscalización y Contraloría Unanimidad
- Falta dict. Justicia.-En Agenda: 24.10.06.
- 26/10/2006 Orden del Día - Pendiente dictamen Justicia
- 21/11/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Justicia y Derechos Humanos Mayoría
- En Agenda: 21.11.06./30-11-06 1/4 intermedio
Es de suma importancia que el país cuente con una ley de protección del denunciante, ya que muchos servidores de la Administración Pública, así como del público usuario, conocen muy de cerca actos de corrupción y muchas veces no sólo conocen sino que se ven obligados a ser participes de éstos, por temor a perder la posición laboral lograda y en el caso del proveedor, a perder la oportunidad de seguir vendiendo bienes y servicios.
Al destituido se le imputa haber recibido S/ 52,000.00 del entonces Administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho, Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, y presumiblemente haberlos entregado sin documentación sustentatoria a la Empresa proveedora de Alimentos RIDAMACE S.A. para la provisión de víveres y posterior preparación de alimentos, sin acreditar el uso y destino del dinero que recibió como custodia.
La citada Resolución, también contiene el descargo del destituido, que entre otras cosas, manifiesta que efectivamente recibió el dinero de manos del Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, en calidad de depósito hasta que el Director de Administración lo disponga y el 16 de octubre de 1996, el Director General de Administración Rolando Falcón Bornaz, dispuso la entrega de S/. 40,000.00 al Gerente General de la Empresa RIDAMACE S.A. con cargo a entregar factura, la misma, que según señala, debía ser entregada al administrador del Establecimiento Penitenciario de Lurigancho; asimismo, el dinero restante (S/. 12,000.00) debía ser entregado en su totalidad a la Empresa RIDAMACE SA. conforme lo había dispuesto el indicado funcionario.
Dicha Resolución Presidencial centra la responsabilidad en la persona de Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, para nada se refiere al Teniente PNP Augusto Aranda Villanueva, al ex Administrador Rolando Falcón Bornaz y a la Jefa de Tesorería. Tampoco se hace referencia la Empresa RIDAMACE S.A, esto hace suponer que a los no mencionados es esta disposición se les está haciendo el respectivo proceso penal y/o civil en el Poder Judicial.
Respecto a la utilización de los S/. 52,000.00, materia de la Resolución Presidencial, se merece hacer alguna reflexión; estos luctuosos hechos sucedieron en el año 1996, año que se ubican dentro del periodo de la corrupción generalizada del país y quizá la más grande de la historia republicana.
Como hoy todos sabemos la corrupción política, económica y administrativa estaba en pleno apogeo; cual pulpo que tiene atenazada a su presa, este cáncer así tenía copada todas las esferas de la sociedad peruana.
Seguramente, Tomás Rolando Pfari Sahuaraura, tiene mucha culpa por entregar el dinero, los S/. 52,000.00, sin respectar los procedimientos administrativos establecidos en las normas legales y no requerir del proveedor la documentación sustentatoria del gasto efectuado. No se trata de exculparlo de las malas acciones protagonizadas por este personaje; sino de ubicarlo dentro de su real dimensión.
Pero, es para ponerse a reflexionar un poco; un humilde trabajador público, un técnico pagador, un apellidado Pfari Sahuararua, sin respaldo de nadie, abandonado a su suerte, de la manera más amable, cortés, responsable y hasta con cierto grado de temor; se dirija a su Jefe máximo o a su Director de Administración o a su jefe inmediato, el Jefe de Tesorería y les diga: “Señores, lo siento pero no es procedente que le entregue al proveedor el dinero que tengo en mi poder sin la respectiva factura y además, tengan presente que no se ha realizado ningún proceso de selección; por lo tanto, es imposible que le pueda entregar los S/. 52,000.00 a la Empresa RIDAMACE S.A.”
No me imagino esta escena, parecería una película de ciencia ficción o más de terror, no lo veo al pobre Pfari Sahuararua, palideciendo, tratando de dar un no a los jefes y explicando los argumentos de su decisión. No me imagino que un pobre trabajador sin siquiera protección sindical, con los derechos laborales y humanos violentados, con un entorno nacional en el que la vida del pobre no vale un centavo, tuviera la valentía o se diera el “lujo” de responder en forma negativa a los requerimientos de sus jefes.
Si Pfari Sahuararua no hubiera estado comprometido en la corrupción, se hubiera opuesto, de seguro que el pobre cholo hubiera salido por la ventana, lanzado a patadas, su familia amenazada o hubiese terminado encerrado en una de esas miserables celdas del establecimiento penitenciario en que trabajaba. Seguramente terminaba en la calle trabajando como de taxista, de vendedor ambulante, o mendigando un nuevo trabajo o se hubiera tenido que ir al extranjero de ilegal a limpiar baño a los gringos.
A nivel mundial y en el Perú en particular, para estudiar, determinar, perseguir y sancionar a la corrupción se debe tomar en cuenta un hecho de importante relevancia; me refiero que la conducta corrupta siempre parte de los funcionarios cierta jerarquía, son quienes se encargan de someter o comprometer a los trabajadores de menor rango. Pero de estos funcionarios, los principales instigadores son los jefes máximos o también llamados, titulares de pliego de las entidades públicas.
Casi siempre estos jefes no aparecen directamente, siempre se valen de funcionarios de su absoluta confianza, su círculo más íntimo, siendo éstos los encargados de conducir en forma personal que los actos de corrupción se realicen hasta que los requerimientos del jefe institucional se satisfagan plenamente.
Uno de estos personajes generalmente es el director general de administración, encargado de la administración de los recursos económicos, financieros, humanos y materiales de la institución pública; para lograr su cometido utiliza la persuasión o en su defecto la intimidación, el grito o la amenaza, cuando el servidor de menor nivel no quiere ser participe de esas malas artes. Claro que cuando la corrupción es descubierta el Jefe máximo siempre sale ileso, siendo el Director de Administración el que pone el pecho y el asesor jurídico el que lo limpia de todo proceso legal.
En otros casos, pero muy excepcionalmente, el jefe institucional acciona en forma directa con el involucrado, presionándolo pero de manera diplomática planteando la ejecución de actividad ilícita de manera indirecta, tratando de persuadirlo cuando éste se resiste. En estos casos casi siempre utiliza palabras suaves como “ayúdame a solucionar este tema” o “tengo un amigo que quiere venderle a la entidad” o “ve que puedes hacer por este señor”, etc. Claro que, entre líneas, está forma de dirigirse al subalterno es un orden que debe cumplirse.
En el combate a la corrupción, el país avanzaría mucho más sí aprobará en el corto plazo aprobará el Proyecto de Ley N° 00083/2006 “Ley de Protección del Denunciante” presentado por la Contraloría General de la República, en el año 2006; proyecto que a la fecha ha seguido el siguiente trámite:
- 31/08/2006 Dispensado del Trámite de Comisión - Ac. N° 10-2006-2007/Junta de Portavoces-CR.
- 31/08/2006 Orden del Día - 1/4 intermedio.
-07-08-2006 1/4 intermedio
-14/09/2006 Pasa a... Fiscalización y Contraloría - a pedido de Pdte. Comisión Fiscalización Sr. Reymundo M.
-14/09/2006 Pasa a... Justicia y Derechos Humanos
-14/09/2006 En comisión Fiscalización y Contraloría
-14/09/2006 En comisión Justicia y Derechos Humanos – Fiscalización
- 06/10/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Fiscalización y Contraloría Unanimidad
- Falta dict. Justicia.-En Agenda: 24.10.06.
- 26/10/2006 Orden del Día - Pendiente dictamen Justicia
- 21/11/2006 Dictamen Favorable Sustitutorio Justicia y Derechos Humanos Mayoría
- En Agenda: 21.11.06./30-11-06 1/4 intermedio
Es de suma importancia que el país cuente con una ley de protección del denunciante, ya que muchos servidores de la Administración Pública, así como del público usuario, conocen muy de cerca actos de corrupción y muchas veces no sólo conocen sino que se ven obligados a ser participes de éstos, por temor a perder la posición laboral lograda y en el caso del proveedor, a perder la oportunidad de seguir vendiendo bienes y servicios.
sábado, 20 de octubre de 2007
OH CARMELITA
Tenía previsto escribir algo relacionado sobre los hospitales públicos, el poder judicial, la escuela pública, entre otros temas relacionado con el diario trajinar de nuestro país; pero me tope con la noticia sobre esta niña que en vida se llamara CARMELITA.
Mientras la leía, me acorde de “Paco Yunque” del gran César Vallejo, claro que los sucesos que nos brinda las páginas de “La Primera” son mayores a la narración de don César; este terrible hecho sucede en pleno Siglo XXI, entre los años 2000 y 2007.
Mientras la leía, me acorde de “Paco Yunque” del gran César Vallejo, claro que los sucesos que nos brinda las páginas de “La Primera” son mayores a la narración de don César; este terrible hecho sucede en pleno Siglo XXI, entre los años 2000 y 2007.
Por este motivo, prefiero mil veces, reproducir en forma integra esta noticia, postergando para más tarde un nuevo artículo.
Patrón mató a su hija de 13 años
Teófila Sifuentes Flores es una humilde cajamarquina, que como muchísimas mujeres peruanas no sabe y menos aún siente lo que es globalización, democracia e incluso derechos humanos y sociales. También ignora que hay dos clases de solidaridades, la de ciertos profesionales como médicos y jueces que en este sistema siempre defienden al poderoso, como en su caso, y los que sin tener “vela en el entierro” asumen su caso y le brindan todo su apoyo.
Teófila desde su analfabetismo siente lo que es la exclusión, la injusticia, la marginación y el maltrato, pero eso no la ha amilanado sino al contrario le ha inyectado más fuerza para imponerse la titánica tarea de luchar día y noche, como lo hace desde hace siete años, para que la justicia no le siga siendo esquiva y el asesino que mató a su hijita de apenas 13 años, pague su delito y ella pueda al fin lograr algo de tranquilidad.
Y es que desde ese aciago 1 de agosto del 2000 en que le avisaron que su niña Carmelita se había puesto mal y que vaya al hospital regional de Cajamarca, donde crudamente le dijeron que había fallecido, Teófila no ha tenido un momento de tranquilidad.
Mientras enjuga las pocas lágrimas que todavía le quedan recuerda: “no me permitían verla, me exigían que diga de qué mal sufría, les contestaba ninguno, ella es la más sana de mis cinco hijos, nunca enferma, déjenme verla, me botaban fuera de la morgue, de ninguna manera querían que la viera, hasta que empujando entré y la destapé un poquito y pude verla golpeada, con una marca en el cuello y los labios morados, me sacaron a empujones, yo gritaba como loca por mi Carmelita”.
"Ganaba” 100 soles y no estudiaba
Tres meses antes del deceso, una amiga convenció a Teófila para llevar a su hija a trabajar donde la familia Pereira, cuidaría a una pequeña de un año. A la madre no le parecía bien, pero la misma Carmelita insistió: “tú trabajas mucho por nosotros, deja que te ayude”. Y fue asi cómo, en la edad en que la mayoría de niñas se dedican al estudio y al juego que dejó la escuela porque, como muchos, los Pereira querían una doméstica “sin colegio”. Por 100 soles mensuales, Carmelita olvidó su infancia y se dedicó a trabajar.
Todo indica que el aciago día de los hechos, Joanna, la pequeña que cuidaba Carmelita, cayó, puede ser que por descuido de su niñera-niña y se golpeó la frente, avisaron de inmediato al padre, contador en la mina Yanacocha, que su hija estaba en la clínica y que tenía que ser operada, Kalinin Percy Pereira Díaz fue furioso a su casa y la emprendió a golpes contra la indefensa Carmelita y en el colmo de la violencia le apretó el cuello hasta asfixiarla. Cuando la niña cayó al suelo inconsciente, se asustó y la llevó al hospital donde llegó cadáver. De inmediato y con el poder que le daba su status de trabajador de Yanacocha y de contar con medios económicos, Kalinin Pereira “convenció” primero a médicos y enfermeras y después a fiscales y jueces que Carmelita se había caído en su cocina porque sufría de alguna enfermedad y había muerto, que él no tenía nada que ver. Por supuesto que lo de su hijita quedó en nada porque había sido un golpe sin importancia.
Entonces empezó la maquinaria a repetir que no dejaban ver el cadáver de la niña porque habían descubierto que sufría de un mal que podía contagiar, para después emitir el diagnóstico “embolia pulmonar aguda por embolo metastásico”.
Teófila tenía la certeza de que Pereira y su esposa tenían que ver con la muerte de su Carmelita y empezó su vía crucis por todos los medios de comunicación de Cajamarca. Hasta que se presentó su hada madrina en la persona de la vicedecana del Colegio de Periodistas, Sabina Lescano, quien desde entonces se convirtió en su protectora y juntas empezaron su lucha por alcanzar justicia. También de Iván Salas, presidente del Frente de Defensa de los intereses de Cajamarca y del periodista Andrés Caballero. “Sola no hubiera logrado nada”.
Exhumaron el cadáver de niña
Teófila vendió su terrenito y sus pocas pertenencias, producto de tantos años de duro trabajo, y se vino a Lima donde tuvo que pagar fuertes sumas para que pudieran viajar médicos legistas y ordenar la exhumación del cadáver. “En las noches dormía en el Parque Universitario, pero no me importaba, quería que se compruebe la verdad de la muerte de mi hijita”.
Y la verdad fue revelada cuando los médicos limeños examinaron el cadáver de Carmelita y comprobaron que tenía huellas de golpes en diferentes partes del cuerpo y que había sido asfixiada, dando su diagnóstico final “asfixia mecánica por mano ajena”.
Ante esta evidencia las autoridades judiciales que habían limpiado de culpa a Pereira, tuvieron que cambiar su veredicto y condenarlo por el “delito contra la vida, cuerpo y salud en la figura de homicidio en agravio de la menor Luz Carmela Vásquez Sifuentes”.
Pereira fue condenado a la suave pena de 4 años de prisión y 10 mil soles de reparación civil, ante la apelación del abogado ad-honorem de Teófila, aumentaron la pena a cinco años. Pero por esas cosas extrañas que, suceden, ahora resulta que según la policía cajamarquina, Pereira no es habido y por lo tanto “Estamos recurriendo a todas las instancias para lograr que se haga justicia a esta madre. Hemos tocado las puertas del Congreso de la República y de otras instituciones y así seguiremos, este crimen no debe quedar impune”, dice muy resuelta la periodista Lescano; no puede cumplir su sentencia.
Diario La Primera 20.10.07
Teófila desde su analfabetismo siente lo que es la exclusión, la injusticia, la marginación y el maltrato, pero eso no la ha amilanado sino al contrario le ha inyectado más fuerza para imponerse la titánica tarea de luchar día y noche, como lo hace desde hace siete años, para que la justicia no le siga siendo esquiva y el asesino que mató a su hijita de apenas 13 años, pague su delito y ella pueda al fin lograr algo de tranquilidad.
Y es que desde ese aciago 1 de agosto del 2000 en que le avisaron que su niña Carmelita se había puesto mal y que vaya al hospital regional de Cajamarca, donde crudamente le dijeron que había fallecido, Teófila no ha tenido un momento de tranquilidad.
Mientras enjuga las pocas lágrimas que todavía le quedan recuerda: “no me permitían verla, me exigían que diga de qué mal sufría, les contestaba ninguno, ella es la más sana de mis cinco hijos, nunca enferma, déjenme verla, me botaban fuera de la morgue, de ninguna manera querían que la viera, hasta que empujando entré y la destapé un poquito y pude verla golpeada, con una marca en el cuello y los labios morados, me sacaron a empujones, yo gritaba como loca por mi Carmelita”.
"Ganaba” 100 soles y no estudiaba
Tres meses antes del deceso, una amiga convenció a Teófila para llevar a su hija a trabajar donde la familia Pereira, cuidaría a una pequeña de un año. A la madre no le parecía bien, pero la misma Carmelita insistió: “tú trabajas mucho por nosotros, deja que te ayude”. Y fue asi cómo, en la edad en que la mayoría de niñas se dedican al estudio y al juego que dejó la escuela porque, como muchos, los Pereira querían una doméstica “sin colegio”. Por 100 soles mensuales, Carmelita olvidó su infancia y se dedicó a trabajar.
Todo indica que el aciago día de los hechos, Joanna, la pequeña que cuidaba Carmelita, cayó, puede ser que por descuido de su niñera-niña y se golpeó la frente, avisaron de inmediato al padre, contador en la mina Yanacocha, que su hija estaba en la clínica y que tenía que ser operada, Kalinin Percy Pereira Díaz fue furioso a su casa y la emprendió a golpes contra la indefensa Carmelita y en el colmo de la violencia le apretó el cuello hasta asfixiarla. Cuando la niña cayó al suelo inconsciente, se asustó y la llevó al hospital donde llegó cadáver. De inmediato y con el poder que le daba su status de trabajador de Yanacocha y de contar con medios económicos, Kalinin Pereira “convenció” primero a médicos y enfermeras y después a fiscales y jueces que Carmelita se había caído en su cocina porque sufría de alguna enfermedad y había muerto, que él no tenía nada que ver. Por supuesto que lo de su hijita quedó en nada porque había sido un golpe sin importancia.
Entonces empezó la maquinaria a repetir que no dejaban ver el cadáver de la niña porque habían descubierto que sufría de un mal que podía contagiar, para después emitir el diagnóstico “embolia pulmonar aguda por embolo metastásico”.
Teófila tenía la certeza de que Pereira y su esposa tenían que ver con la muerte de su Carmelita y empezó su vía crucis por todos los medios de comunicación de Cajamarca. Hasta que se presentó su hada madrina en la persona de la vicedecana del Colegio de Periodistas, Sabina Lescano, quien desde entonces se convirtió en su protectora y juntas empezaron su lucha por alcanzar justicia. También de Iván Salas, presidente del Frente de Defensa de los intereses de Cajamarca y del periodista Andrés Caballero. “Sola no hubiera logrado nada”.
Exhumaron el cadáver de niña
Teófila vendió su terrenito y sus pocas pertenencias, producto de tantos años de duro trabajo, y se vino a Lima donde tuvo que pagar fuertes sumas para que pudieran viajar médicos legistas y ordenar la exhumación del cadáver. “En las noches dormía en el Parque Universitario, pero no me importaba, quería que se compruebe la verdad de la muerte de mi hijita”.
Y la verdad fue revelada cuando los médicos limeños examinaron el cadáver de Carmelita y comprobaron que tenía huellas de golpes en diferentes partes del cuerpo y que había sido asfixiada, dando su diagnóstico final “asfixia mecánica por mano ajena”.
Ante esta evidencia las autoridades judiciales que habían limpiado de culpa a Pereira, tuvieron que cambiar su veredicto y condenarlo por el “delito contra la vida, cuerpo y salud en la figura de homicidio en agravio de la menor Luz Carmela Vásquez Sifuentes”.
Pereira fue condenado a la suave pena de 4 años de prisión y 10 mil soles de reparación civil, ante la apelación del abogado ad-honorem de Teófila, aumentaron la pena a cinco años. Pero por esas cosas extrañas que, suceden, ahora resulta que según la policía cajamarquina, Pereira no es habido y por lo tanto “Estamos recurriendo a todas las instancias para lograr que se haga justicia a esta madre. Hemos tocado las puertas del Congreso de la República y de otras instituciones y así seguiremos, este crimen no debe quedar impune”, dice muy resuelta la periodista Lescano; no puede cumplir su sentencia.
Diario La Primera 20.10.07
Suscribirse a:
Entradas (Atom)